Implantes dentales
Recuperar la muela que falta sin tocar las de al lado. Implante de titanio, corona y todas las revisiones incluidas. Planificamos con escáner antes de tocar nada.
Somos la clínica dental de Prosperidad desde 2008. Vienes, te miramos la boca, te hacemos la radiografía y te damos el presupuesto por escrito. Todo eso no cuesta nada. Lo que decidas después, tú.
Estos son precios orientativos de partida. En la primera visita te damos el tuyo, cerrado y por escrito, con lo que necesitas de verdad y en qué orden conviene hacerlo.
Recuperar la muela que falta sin tocar las de al lado. Implante de titanio, corona y todas las revisiones incluidas. Planificamos con escáner antes de tocar nada.
Alineadores transparentes que te quitas para comer. Vemos en pantalla cómo va a quedar tu sonrisa antes de empezar, con la duración real del tratamiento.
Blanqueamiento con férulas, carillas de composite y reconstrucciones. Sin exagerar: buscamos que tus dientes se vean bien, no que parezcan de otra persona.
Limpieza profesional con ultrasonidos, revisión de encías y consejos que sirven para tu boca, no un folleto. Una o dos al año y te ahorras la mitad de lo demás.
Los peques entran, se sientan en el sillón y juegan con el espejo antes de que les miremos nada. Revisión y consejos de cepillado sin coste hasta los 14 años.
Dolor que no te deja dormir, un diente roto, una corona que se ha caído. Nos escribes por la mañana y te hacemos hueco el mismo día. Sin ser paciente nuestro.
Y lo del día a día:
Mucha gente no pisa el dentista porque no sabe con qué factura va a salir. Aquí la primera visita se cierra con un papel en la mano: qué tienes, qué hace falta, qué cuesta y qué puede esperar.
Si vienes y no necesitas nada, te lo decimos y te vas. Nos ha pasado esta semana dos veces.
Reservar mi primera visitaUn implante o una ortodoncia no se pagan de golpe casi nunca. Trabajamos con financiación a 12, 24 y 36 meses sin intereses: pagas exactamente lo que cuesta el tratamiento, repartido.
Plazo
Simulación orientativa al 0 % TIN y 0 % TAE, sin comisión de apertura. La concesión depende de la entidad financiera. No es una oferta vinculante.
Ni formularios de veinte campos ni esperas de tres semanas. Nos escribes y en la mayoría de casos entras esa misma semana.
Un WhatsApp contando qué te pasa o simplemente «quiero una revisión». Te proponemos dos o tres horas y eliges. Si es urgencia, buscamos hueco hoy.
Revisión completa, radiografía y una conversación de verdad: qué te preocupa, qué te ha pasado antes, qué te da miedo. Nadie te va a regañar por lo que no hiciste.
Presupuesto por escrito, con precios cerrados y prioridades. Te lo llevas a casa, lo consultas con quien quieras y decides cuando quieras. No llamamos a insistir.
No somos una franquicia con comerciales. Somos dos gabinetes en un bajo de la calle Bausá, el mismo equipo desde hace años y una agenda que deja hueco para que las cosas se expliquen despacio.
Aquí no vas a ver a un dentista distinto cada vez ni te va a atender alguien que cobra por vender. Quien te revisa es quien te trata y quien te llama al día siguiente para ver cómo has pasado la noche.
Somos pocos y siempre los mismos. Te vas a saber sus nombres a la segunda visita.
Odontología general y estética
Abrió la clínica en 2008 y sigue pasando consulta todas las mañanas. Es la que te explica el presupuesto línea por línea hasta que no queda ninguna duda.
Implantes y cirugía
Lleva la parte quirúrgica. Planifica cada implante con el escáner antes de tocar nada y avisa cuando algo no merece la pena hacerse.
Ortodoncia y niños
Ve a los peques y lleva los alineadores. Tiene la paciencia de quien ha sentado en el sillón a media guardería del barrio sin una sola lágrima.
Llevaba seis años sin ir al dentista por vergüenza. Ni un comentario, ni una cara rara. Salí con un plan a dos años y ya voy por la mitad.
Presupuesto de un implante en tres sitios: aquí no fue el más barato, pero sí el único que me explicaron entero. Y no hubo un euro de más al final.
Me rompí un diente un jueves por la noche, escribí a las ocho de la mañana y a las once estaba arreglado. Ni era paciente suya.
Mi hijo tiene siete años y pide ir. Eso lo dice todo. La primera vez le dejaron tocar el espejito y sentarse él solo en el sillón.
Escríbenos y te damos cita para la primera visita. Media hora, la radiografía y un presupuesto por escrito. A partir de ahí, decides tú.