Diagnóstico de 20 minutos, gratis
Me cuentas qué te trae y te digo, sin rodeos, si esto es coaching o si necesitas otra cosa. Si seguimos, salimos con el programa y el precio cerrados en ese mismo mensaje; si no, te digo a quién acudir en su lugar.
Me cuentas qué punto quieres cruzar —cambiar de trabajo, subir un escalón, ordenar una decisión que aplazas hace meses— y en la primera sesión, gratis, salimos con un plan de sesiones y una fecha de cierre. Si no lo veo claro, te lo digo yo antes de que me lo preguntes.
Sesión de diagnóstico: 20 minutos, gratis. Contesta Marina, nadie más.
Nada de «contacta para presupuesto» cuando detrás hay un precio fijo. Esto es exactamente lo que cuesta cada programa y qué incluye.
Precios por sesión de 60 min, igual en videollamada que presencial en Chamberí: la modalidad no cambia el precio. Si en la sesión 2 ves que necesitas otro programa, cambias sin pagar de más: se descuenta lo ya abonado.
Tres pasos, siempre los mismos, hables conmigo por una decisión de una tarde o por un cambio de tres meses.
Me cuentas qué te trae y te digo, sin rodeos, si esto es coaching o si necesitas otra cosa. Si seguimos, salimos con el programa y el precio cerrados en ese mismo mensaje; si no, te digo a quién acudir en su lugar.
Antes de la primera sesión de trabajo fijamos qué vamos a conseguir y para cuándo, por escrito. No son sesiones sueltas sin rumbo: cada una parte de una tarea de la anterior y deja un paso para la siguiente.
Entre sesión y sesión hay un mensaje corto por WhatsApp para no perder el hilo, y al cerrar el programa, una sesión de revisión para ver qué se queda contigo cuando ya no hay coach delante.
El coaching se vende a veces como una varita mágica. No lo es, y prefiero perder un cliente a dejar que alguien piense que lo es.
Coaching no es terapia. Si lo que traes es un diagnóstico de salud mental, una depresión o un duelo reciente, no necesitas un coach: necesitas un psicólogo. Te lo digo en la sesión de diagnóstico, aunque eso signifique no ser yo quien te acompañe.
Preguntar antes de reservarNueve años dando sesiones: primero dentro de una consultora de RR. HH. llevando procesos de liderazgo, y desde hace cinco por su cuenta, con Umbral. Antes de dedicarse a esto pasó doce años gestionando equipos, así que cuando alguien habla de política de oficina, de un jefe imposible o de un ascenso que da miedo aceptar, sabe de qué le están hablando por dentro, no solo por el manual.
Trabaja con perfiles muy distintos: quien quiere cambiar de sector a los cuarenta, quien acaba de heredar un equipo y no sabe por dónde empezar, quien ya tiene la decisión tomada pero necesita a alguien que se la sostenga delante mientras la dice en voz alta por primera vez.
Marina es un personaje ficticio y su trayectoria también: estas cifras se han inventado para esta muestra de diseño y no corresponden a ninguna profesional real.
Contesta ella el WhatsApp, de lunes a viernes
El precio es el mismo elijas lo que elijas. La diferencia es solo lo cómodo que te resulte a ti.
Por videollamada, desde donde estés. Es la modalidad que elige la mayoría de clientes: sin desplazamientos, con la misma atención.
En un estudio tranquilo del barrio de Trafalgar. Sin sala de espera con más gente, sin ruido de oficina de por medio.
Opiniones de muestra, escritas para este ejemplo de diseño: ni las personas ni las valoraciones son reales, no proceden de clientes ni de ninguna plataforma de reseñas y por eso no se publica ninguna nota media.
«Llevaba dos años dándole vueltas a dejar el trabajo y sin dar el paso. En ocho sesiones no me dijo lo que tenía que hacer: me hizo ver que ya lo sabía hace tiempo. Cambié de trabajo en marzo.»
«Pedí una sesión suelta antes de una negociación de sueldo que llevaba semanas evitando. Salí con un guion claro y la seguridad de que el número que pedía tenía sentido. Lo conseguí.»
«Me habían ascendido a jefa de equipo y no tenía ni idea de gestionar a gente que hasta hace un mes eran mis compañeros. El Programa Enfoque me dio herramientas concretas, no charlas motivacionales de sobremesa.»
«Contraté el coaching de empresa para tres personas de mi equipo directivo. Marina fue clara desde el principio sobre lo que el coaching puede y no puede arreglar, y eso me dio confianza para seguir.»
El coaching trabaja objetivos concretos hacia delante: una decisión, un cambio de rumbo, una habilidad. La terapia trata heridas, diagnósticos y salud mental hacia dentro. Si en la sesión de diagnóstico veo que traes algo del segundo tipo, te lo digo y te recomiendo buscar un psicólogo; no voy a intentar hacer terapia con el nombre de coaching.
Sí, veinte minutos, por videollamada o teléfono, sin ningún compromiso de contratar nada después. Sirve para que los dos veamos si encajamos y para que salgas con una idea clara de qué programa te conviene, lo contrates o no.
El Enfoque son cuatro sesiones en seis semanas, pensado para una decisión con fecha cercana. El Umbral son ocho sesiones en tres meses, para un cambio de etapa que necesita más recorrido. Ninguno se alarga solo: si al terminar quieres seguir, lo hablamos sesión a sesión, no por defecto.
Sí, avisando con 24 horas no hay coste ni preguntas. Con menos margen, la sesión se da por realizada salvo urgencia real: es la única manera de que ese hueco no se pierda para otra persona que sí lo habría aprovechado.
Sí, coaching ejecutivo individual o para varias personas de un equipo, con factura a la empresa y presupuesto cerrado antes de empezar. Lo hablado en sesión sigue siendo confidencial aunque pague la empresa: eso se acuerda por escrito desde el principio, con el propio cliente y con quien contrata.
Después de la primera sesión de trabajo (no de la de diagnóstico), si decides no continuar, se te devuelve lo no utilizado del programa. Prefiero eso a tenerte atado a algo que no te está sirviendo.
No. La mitad de las sesiones de diagnóstico empiezan con un «no sé muy bien por dónde empezar», y está bien: para eso son las preguntas. Lo único que hace falta es que haya algo, aunque sea difuso, que quieras mover.
No hace falta que lo tengas ordenado antes de escribir: para eso está la sesión de diagnóstico. Si al final decides que no es para ti, no pasa nada: al menos sales con las ideas más claras que como llegaste.
Escribir a Umbral por WhatsAppContesto en menos de 24 h, de lunes a viernes.