Visita técnica y medición real
Vamos a la obra, medimos sobre el terreno y comprobamos lo que no se ve en una foto: instalaciones, humedad, estado real de la estructura. De ahí sale el presupuesto, no de una tarifa genérica.
Nos cuentas la obra que necesitas, un técnico la mide sobre el terreno y te devolvemos un presupuesto cerrado por fases, con memoria de calidades. Si algo cambia por el camino, paramos, te lo explicamos con el coste nuevo y decides tú antes de que se toque una sola piedra.
Visita técnica en 24-72 horas según la zona. Va el jefe de obra que luego lleva la obra, nunca un comercial de paso.
Este oficio tiene fama de presupuesto que crece solo. Estos son nuestros precios orientativos de partida, de día uno, para que puedas comparar antes de pedir la visita técnica que deja el número cerrado de verdad.
Precios orientativos, sin IVA, sobre obra tipo en la zona. El presupuesto real sale de la visita técnica y queda cerrado por escrito antes de empezar. Si al abrir la obra aparece algo que no estaba a la vista (terreno, instalaciones ocultas, humedades), paramos, te lo explicamos con el coste nuevo y no seguimos hasta que digas que sí.
Cuatro pasos, siempre en el mismo orden, tanto si es una fachada de comunidad como si es un chalet entero desde cero.
Vamos a la obra, medimos sobre el terreno y comprobamos lo que no se ve en una foto: instalaciones, humedad, estado real de la estructura. De ahí sale el presupuesto, no de una tarifa genérica.
Te entregamos el presupuesto por escrito, dividido en fases, con memoria de calidades. Si la obra lo necesita, tramitamos la licencia con el ayuntamiento antes de tocar una piedra.
Rubén o Iván están al pie de tu obra de principio a fin, no un encargado distinto cada semana. Parte semanal con fotos por WhatsApp, sin que tengas que preguntar cómo va.
Recibes la obra con certificado final, garantía decenal firmada y, si toca, el boletín para dar de alta los suministros. Nada de «ya te lo mando la semana que viene».
La ley obliga a una garantía de diez años en los elementos que afectan a la resistencia del edificio. Muchas empresas la mencionan de pasada; aquí la firmamos antes de empezar, junto con el resto de papeles que de verdad importan.
Cada obra lleva su presupuesto, su plazo y su garantía por escrito. Estas son tres, de distinto tamaño, de los últimos años en el este de Madrid.
620 m² · cimentación y arranque de estructura en 6 semanas
210 m² construidos · vertido de la losa antes de arrancar los muros
Edificio de 18 vecinos · ITE, aislamiento y pintura en 7 semanas
Ni comercial que desaparece tras la firma, ni encargado distinto cada semana. Rubén e Iván se reparten cada obra de principio a fin.
Lleva las obras de vivienda y de comunidad de principio a fin. Es quien coge el teléfono a las ocho de la mañana si algo no ha llegado a tiempo, y quien firma el parte semanal de fotos que te llega los viernes sin que lo pidas.
Visitas técnicas de lunes a sábado
Se ocupa de lo que aguanta el edificio: naves, forjados y tejados. Es el que decide si un muro es de carga con solo mirarlo, y el que para la obra sin preguntarle a nadie si algo no le da buena espina, aunque eso signifique perder un día.
Al pie de cada obra estructural
Salimos de la nave de Vicálvaro. Estos son los plazos reales para la primera visita técnica; si tu municipio no está en la lista, escríbenos igual y te decimos si llegamos.
¿Tu obra está fuera de esta zona? Escríbenos igual con el municipio y el tipo de obra. Si no llegamos con jefe de obra fijo te lo decimos de entrada, en vez de aceptar y luego improvisar. Preguntar por mi municipio
«Llevábamos dos años dando vueltas a la ITE. Con Obra Cierta tuvimos presupuesto cerrado por fases, y cuando la comunidad votó cambiar el aislamiento a mitad de obra, nos dijeron el coste nuevo antes de tocar nada. Ni una sorpresa en la derrama.»
«Necesitábamos ampliar la nave sin parar la producción ni un día. Iván se coordinó con nuestro jefe de planta y trabajó en los turnos que no molestaban. Entregaron con el certificado en regla, listo para el seguro.»
«Pedimos una segunda planta y nos daba miedo el clásico presupuesto que se dispara. El nuestro se cerró en la primera visita y no se movió ni un euro, aunque el hierro subió a mitad de obra. Rubén mandaba fotos todos los viernes sin que se lo pidiéramos.»
«Construir de cero da respeto. Lo que más se agradece es que si algo cambiaba, como una zapata más honda de lo previsto, paraban y nos lo explicaban con el coste antes de seguir, nunca después en la factura.»
Depende de la obra: una reforma estructural o una obra nueva casi siempre la necesitan; un cambio de cubierta puede bastar con una declaración responsable. En la visita técnica te decimos qué papel hace falta y lo tramitamos con el ayuntamiento dentro del presupuesto cerrado, no como un extra que aparece después.
Es la garantía de diez años que la ley exige para los daños que afecten a la resistencia y estabilidad del edificio: cimentación, estructura, forjados. La firmamos por escrito antes de entregar la obra, y te explicamos en la propia visita qué cubre y qué no.
El presupuesto cerrado es cerrado: si el acero, el cemento o la madera suben mientras trabajamos en tu obra, lo absorbemos nosotros. Otra cosa distinta es que tú decidas cambiar algo del proyecto ya en marcha, como más metros o un acabado distinto: eso sí lleva un precio nuevo, que te lo decimos antes de tocarlo, no en la factura final.
En la mayoría de ampliaciones y reformas estructurales, sí, aunque hay fases (apertura de muros, vertido de forjado) con más ruido y polvo que otras. En la visita técnica te decimos qué días conviene no estar y organizamos la obra por zonas para que siempre tengas parte de la casa libre.
Entre 10 y 14 meses desde que empieza la excavación hasta la entrega con certificado, según superficie y si hay que esperar a la licencia. Te damos el plazo exacto en el presupuesto, por fases, y si se retrasa por algo nuestro (no por lluvia ni por trámites del ayuntamiento) no se te cobra ese tiempo de más.
Sí, con las dos cosas. Con comunidades, presupuesto cerrado y firma del presidente o del administrador antes de empezar, y reuniones si la junta las pide. Con arquitectos o aparejadores externos, ejecutamos su proyecto tal y como está calculado y coordinamos con ellos cada certificación, sin que tengas que hacer tú de intermediario.
Paramos. Es la regla de la casa: si sale un imprevisto que no se veía antes de empezar (una roca, una instalación antigua, agua donde no debía haberla), te lo enseñamos, te decimos qué cuesta resolverlo y esperamos tu sí antes de seguir. Nunca vas a ver un extra en la factura final que no hayas aprobado antes.
Una obra nueva, una ampliación, una nave o una fachada que necesita ITE: nos vale con un mensaje y, si puedes, un par de fotos o el plano que tengas. Te confirmamos la cita para la visita técnica antes de mandar a nadie a medir.
Escribir a Obra Cierta por WhatsAppRespondemos en horario de obra, de lunes a sábado. Si es una ITE con plazo del ayuntamiento encima, dínoslo y lo priorizamos.