Escribes y quedamos un día
Nos dices qué buscas y cuándo puedes venir. Te esperamos ese día con la sesión ya pensada, sin cuestionario de diez páginas ni foto de antes y después.
Sala completa, clases dirigidas en grupos pequeños y un equipo que te corrige la postura antes de que te haga daño, no después. Ven a probar una sesión gratis: entrenas, lo hablamos y decides tú si te apuntas.
Sala abierta de 6:30 a 23:00 entre semana. Entrenador de guardia en todos los turnos: no una cámara y un cartel.
Los gimnasios con la cuota de 19,90 € que luego son 45 € con «servicios» de propina los conocemos todos. Esta es la tarifa completa, mes a mes o con permanencia, para que compares antes de escribirnos.
Precios por persona, IVA incluido. Con permanencia de 12 meses te ahorras entre un 15 % y un 20 % al mes; sin permanencia puedes darte de baja avisando con 15 días. Antes de decidir, prueba gratis: si esto no es lo tuyo, no pagas nada ni firmas nada.
Grupos de hasta 14 personas, monitor fijo y estera propia si la quieres guardada. Cambias de clase cuando quieras: no hay que avisar con antelación para entrar.
Las clases se reservan por WhatsApp con un día de margen para guardarte sitio; si hay hueco libre, también se entra sin avisar. Los domingos la sala y las clases descansan. Reservar una clase por WhatsApp
Tres pasos, siempre los mismos, tanto si vienes con miedo a que se rían de ti como si ya has entrenado antes.
Nos dices qué buscas y cuándo puedes venir. Te esperamos ese día con la sesión ya pensada, sin cuestionario de diez páginas ni foto de antes y después.
Pruebas la sala o una clase dirigida entera, con Kike o Sandra corrigiéndote la técnica desde el primer minuto. Nada de «ya te explico otro día» ni de dejarte solo delante de una máquina.
Al terminar te contamos los planes y el precio exacto de cada uno. Si te apuntas, genial. Si no, te vas con la sesión gratis igual y sin que nadie te llame diez veces la semana siguiente.
Nada de renders ni de fotos de catálogo: esto es lo que te vas a encontrar el día que vengas.
Ni franquicia con rotación de personal ni monitor distinto cada semana. Si vienes el lunes y el jueves, sabes con quién vas a entrenar.
Empezó a levantar pesas con dos discos y una barra prestada en el parking de su antiguo bloque. Ahora es el que corrige la técnica en sala y da las clases de boxeo fitness y funcional. No te va a machacar la primera semana ni te va a dejar tirado a medias en un ejercicio que no sabes hacer.
Turnos de tarde entre semana y clase del sábado por la mañana
Viene de dar clases en polideportivos municipales y se trajo la costumbre de explicar cada movimiento antes de que suene la música. Lleva pilates, GAP, ritmos latinos y estiramientos, y es la que decide si un ejercicio se queda fuera del programa por peligroso, gane lo que gane en «postureo».
Mañanas entre semana, tardes de martes a jueves y clase del sábado
Salimos de Opañel. Estos son los barrios desde los que la gente suele venir andando o en un salto de bus o metro.
¿Vives más lejos? Puede compensarte igual: parte de la gente que viene de Aluche o Usera lo hace de camino a casa después del curro. Pregúntanos el horario que te viene bien antes de apuntarte. Preguntar por mi barrio
«Vine a probar sin muchas ganas, la típica excusa de año nuevo. Sandra me corrigió la sentadilla en la primera clase y todavía sigo viniendo.»
«Llevaba varios sitios probados y en todos me dejaban tirado con las máquinas. Aquí Kike te explica una vez y luego te vigila con el rabillo del ojo, sin agobiar.»
«Tengo un horario de tarde fatal y el plan valle no me sirve, así que cojo el bono de clases y voy cuando puedo. Nadie me ha puesto pegas por no ser socia fija.»
«Fui con mi padre a la sesión de prueba porque el médico le mandó moverse. Se quedó él solo de socio del plan valle y ya entrena por su cuenta.»
Sí. No pedimos tarjeta ni datos de pago para reservarla, y no hay ninguna sorpresa a mitad de la sesión. Entrenas, te enseñamos la sala o la clase que te interese y, al terminar, te contamos los planes. Si te vas sin apuntarte, no pasa nada y no te llamamos diez veces la semana siguiente.
Con ropa cómoda y zapatillas cerradas de calle vale para empezar. Toalla y candado te los prestamos la primera vez; a partir de ahí, lo normal es que traigas los tuyos, aunque también se pueden alquilar en recepción por si un día se te olvidan.
Con permanencia puedes congelar la cuota hasta dos meses al año avisando con antelación, por ejemplo si te operan o te vas fuera. Con el plan mes a mes, simplemente no renuevas ese mes si avisas antes del día 25 del anterior.
Sí, subir o bajar de plan solo requiere que nos avises por WhatsApp. El cambio se aplica en la siguiente cuota, no a mitad de mes con recálculos raros.
Se recomienda avisar el día antes para guardarte sitio, sobre todo en las de después del trabajo. Pero si hay hueco libre en el momento, se entra igual sin haber reservado nada.
No, no tenemos nutricionista ni fisio en plantilla, y no te vamos a vender un servicio que no existe. Lo que sí hacemos es decirte cuándo una molestia no es «normal» y toca que lo mire alguien fuera, en vez de aguantarte por seguir la clase.
Escribiendo por WhatsApp, con 15 días de margen si estás en el plan mes a mes; si tienes permanencia, cuando se cumpla el periodo pactado. Sin cartas certificadas ni tener que ir a firmar nada en persona.
Cuéntanos qué buscas y qué días puedes venir. Te decimos el plan que te pega y te preparamos la sesión de prueba para ese mismo día si nos cuadra el hueco.
Reservar mi sesión de prueba gratisContestamos casi siempre el mismo día. Si nos escribes un domingo, te leemos a primera hora del lunes.