Un objetivo por página, no seis
Cada página lleva a una acción concreta: pedir presupuesto, llamar, escribir. Cuando una página intenta hacer de todo, no consigue nada.
Una pyme no necesita una web bonita: necesita una web que traiga trabajo y que encaje con lo que ya tienes montado. Eso es lo que hacemos, por 799 € + IVA de entrada y 99 €/mes + IVA al mes.
La prueba es sencilla: si mañana apagas la web, ¿lo notarías en la facturación? En la mayoría de las pymes la respuesta es que no. La web existe porque hay que tenerla, es un folleto en pantalla y el trabajo sigue entrando por el teléfono de siempre, por los clientes de toda la vida y por el comercial. La web no forma parte de cómo vendes.
La segunda mitad del problema es que va por libre. Tienes Instagram, tienes ficha de Google, tienes un WhatsApp de empresa y quizá una hoja de cálculo que hace de CRM. Y la web no habla con nada de eso: no manda a la ficha, no recoge lo que llega de Instagram, y cuando alguien pregunta por la web no queda registrado en ningún sitio. Cada canal tira por su lado.
Nosotros la montamos al revés: primero decidimos qué tiene que pasar cuando alguien entra —que te escriba, que te llame, que pida presupuesto— y luego se diseña alrededor de eso. Con la ficha de Google conectada, el enlace desde el perfil de Instagram y el WhatsApp con el mensaje ya escrito para que sepas de qué página viene cada contacto.
Lo que la separa de un folleto en pantalla:
Cada página lleva a una acción concreta: pedir presupuesto, llamar, escribir. Cuando una página intenta hacer de todo, no consigue nada.
Mismo nombre, misma dirección y mismo teléfono en la web y en la ficha, con enlaces en los dos sentidos. Es lo que hace que Google se fíe de que sois el mismo negocio.
El enlace de la bio deja de morir en una página de inicio genérica: cae donde tiene que caer, con la oferta o el servicio del que hablas ese mes.
Dejamos la medición puesta y cada botón de WhatsApp con su mensaje distinto, para que sepas si el contacto viene de la home, de un servicio o de la página de precios. Sin eso, decidir es adivinar.
Empiezas con la web de presentación y luego se le añade catálogo, reservas o tienda. Se presupuesta aparte y cerrado antes de empezar: nunca te lo encontrarás en una factura sorpresa.
Imágenes optimizadas y código limpio. Una web que tarda tres segundos en abrir pierde gente antes de que lea la primera línea, y a Google tampoco le gusta.
799 € + IVA de entrada y 99 €/mes + IVA al mes. Está en esta página porque creemos que esconder el precio detrás de un «pide presupuesto» es una forma de tantear cuánto puedes pagar. Nosotros cobramos lo mismo a una pyme de tres personas que a una de veinte.
Lo que tienes enfrente es un mercado de 1.500 a 6.000 € en agencia y de 300 a 1.500 € en freelance, casi siempre sin precio a la vista. Nuestro modelo es al revés: entrada baja y una cuota pequeña que nos obliga a que la web te siga sirviendo el año que viene. Si dejas de verle sentido, te vas sin penalización, y eso es la mejor garantía que te podemos dar.
Más presupuestos, más reservas, menos llamadas para preguntar precios. El objetivo manda sobre el diseño, no al revés.
Web, textos, ficha de Google, enlaces desde tus redes y medición puesta. Te la enseñamos funcionando antes de publicarla.
A partir de ahí es una herramienta que se toca: cambias tarifas, promoción o servicio y nos lo pides por WhatsApp.
Negocios inventados, webs reales. Elegidas porque las tres son pymes de servicio que viven de que les pidan presupuesto, que es el caso más común.
Servicios por paquetes y tarifa a la vista: filtra al que busca lo más barato antes de que te escriba.
Contratos recurrentes con empresas y comunidades: la web tiene que dar seriedad operativa.
Catálogo con precios y condiciones. El cliente compara desde el móvil y llama al que se entiende.
Aviso: las demos son negocios inventados que usamos como muestra de acabado. No son clientes reales ni llevan reseñas de nadie.
Trabajamos con pymes de toda España sin pisar la oficina. Si quieres ver el enfoque local de tu zona:
Sí, y es parte del trabajo, no un extra. Conectamos la ficha de Google Business con la web (mismo nombre, dirección y teléfono, enlaces en los dos sentidos) y dejamos el enlace de la bio de Instagram apuntando a donde interese. Si además tienes Facebook o TikTok, igual.
Sí. Cada botón de WhatsApp lleva un mensaje distinto según la página desde la que se pulsa, así que al recibir el mensaje ya sabes de dónde viene. Y dejamos la analítica preparada para que veas visitas y páginas más vistas. Lo que no hacemos es prometerte un número de clientes: eso depende de tu oferta y de tu mercado.
Sí. La web de 799 € es de presentación y captación. Cuando quieras catálogo con carrito, sistema de reservas o zona de clientes, nos lo pides, te damos precio cerrado antes de empezar y se monta encima de lo que ya hay. No hay que rehacer nada.
Nosotros. Nos mandas el cambio por WhatsApp y lo subimos. Entra en los 99 €/mes + IVA al mes: no cobramos por hora ni por cada texto. Si lo que pides es una sección nueva entera o un rediseño, eso sí se presupuesta aparte y te lo decimos antes.
No. Es mes a mes, por tarjeta o domiciliación, y se corta avisando. Cubre hosting, dominio, certificado, copias de seguridad, actualizaciones, cambios y soporte por WhatsApp. Si lo dejas, la web y el dominio siguen siendo tuyos.
Se sale adelante igual: seleccionamos imágenes de calidad con licencia para las secciones que lo necesiten y montamos la web sin que se note el parche. Ahora bien, en una pyme las fotos reales del equipo, del local o de los trabajos venden bastante más que cualquier banco de imágenes. Si puedes hacerlas con el móvil, hazlas.
Te contestamos hoy con precio cerrado (799 € + IVA) y fecha de entrega (una semana).
Cuéntanos por WhatsApp qué vende tu pyme y qué querrías que hiciera la web. Te decimos cómo la enfocaríamos, con precio cerrado (799 € + IVA de entrada, 99 €/mes + IVA al mes) y sin compromiso.